Comodoro es la ciudad donde nací y donde me crié. También, el lugar en el que cursé mis estudios secundarios y en el que, a distancia, realicé los estudios terciarios de Diseñador Gráfico Publicitario.
El desafío era enorme, quería trabajar como diseñador gráfico en una ciudad que aún no tenía una industria preparada totalmente para brindarme una salida laboral como profesional del área.
Pero me gusta ver el vaso medio lleno y comencé a pensar en transformar mi entorno, prepararlo y prepararme para lo que iba a ser entonces mi futuro profesional. Algo así como abrigarse si uno tiene frío.
Así fue como “en busca de abrigo” comencé a generar propuestas para desarrollar espacios que me permitan sentirme realizado en el ejercicio de mi profesión. Fue así como yo mismo pude comprobar que en Comodoro sí se puede. Hacer un producto innovador que rompa con ciertos prejuicios y a la vez sea aceptado por la comunidad, es posible en Comodoro. La revista Noche Polar es la manifestación de esto.
“En Comodoro no se puede”, “en Comodoro la gente no lo valora”, “en Comodoro es muy difícil”, son sólo algunas de las frases que día a día configuran el imaginario colectivo de nuestra sociedad perjudicándola, y son el alimento -valga la ambigüedad- de quienes lo queremos cambiar. De hecho, de a poco, se va notando cada vez más que se radican aquí jóvenes profesionales en busca de un lugar y de una oportunidad, y que traen sus ideas nuevas y un espíritu de empuje y renovación.
Cuando algo no existe, tenemos todo el camino al andar para poder construirlo. Sí, es más difícil, sí, es más costoso, sí, vamos a encontrarnos con infinitas complicaciones. Pero sin darnos cuenta, tiene un valor agregado enorme; poder materializar el cambio social a través de un emprendimiento productivo.
Vivimos en una ciudad hermosa, que tiene un potencial de crecimiento y mejora sin fronteras. Es cuestión de abrir los ojos, ser conscientes de todo aquello que tenemos alrededor y comenzar a hacer.
(*) Director de la Revista Noche Polar
Profetas
Pensando en la agotada frase, ?nadie es profeta en su tierra? , se me vienen a la mente muchas cosas , y ahí surge este comentario.
Un faro, revista, cuadro, cuento, foto , imagen o una canción, cuanto arte, muchas ideas,, que aisladas y fuera de contexto tienen fuerza propia pero todas juntas , forman una realidad, son nuestra identidad.
Parece que nadie es profeta en su tierra , o al menos nunca imaginamos que vos, el, ella o yo pudimos hacerlo aquí, incluso que esa playa, amanecer, paisaje , o ?faro? esta ahí a nuestro alcance, parecen no pertenecernos hasta que ?otro lo ve o nos muestra su belleza.
Por qué no lo vimos antes ? , esa foto es en la ciudad ? , eso lo haces vos ? alguien ?de acá? ?
Salgamos a mirar con optimismo, escuchemos sin prejuicios, porque todo está ahí por descubrirse si lo hacemos con el alma.
Ser profetas en nuestra tierra, ese es el desafío.
Animarnos, intentarlo, quebrando los designios heredados es nuestra tarea ! flamear la bandera del ?aquí podemos hacerlo? como decía Calamaro : ?Levanta la voz si te dicen qué hacer y qué no hacer, cuanto más grande es la pena, más ruido va a hacer al caer?.
En lo personal tengo mi historia.
Vivimos inmersos en la idea de que ?todo lo que viene de afuera es mejor?, recuerdo comencé a escribir usando pseudónimos simplemente porque si debajo de mis creaciones ponía mi nombre indefectiblemente se perdía la magia (nadie creería que yo podía escribir, sacar fotos, sensibilizar o crear),fue idea tuya ? naaaaa, imposible ! incluso esto venía ya ?adoptado? desde el hogar donde antes se subestimaba mucho lo que uno podía lograr, cuestión cultural diría yo.
Cuando surge la idea de las redes sociales del Faro San Jorge imaginaba que solo algunos desconocían ese lugar , que todos eran conscientes de que había un faro , que funcionaba , que tenía una razón de estar ahí, pero fue el efecto inverso, pocos valoraban su existencia o incluso si lo veían dudaban de su relevancia para nuestra ciudad como emblema , como luz y guía ! Quizás simplemente porque era mas lindo ver las fotos de faros de otros lugares.
Podemos ser turistas en nuestro lugar, no lo dudemos.
Cuanto deberemos andar hasta sentirnos ?comodorenses? no solo por haber nacido aquí sino por sentirnos ?de este lugar? , valorarnos como locales y sentirnos capaces de crear y generar movimientos genuinos y valederos, posicionarnos dentro para ser fuertes ?fuera? y no a la inversa , ser reconocidos aquí es la meta y comienza por elevar la autoestima personal, luego podremos valorar lo que nos rodea, antes ?imposible?
Si podemos soñarlo, podremos lograrlo !
Un ?ser de acá?
Hay muchos "Francos" escondidos en Comodoro.