“Como hijo de esta ciudad, he visto muy de cerca el proceso de crecimiento y cambio de Comodoro. Acá tengo a los amigos de mi infancia, y viví los buenos y los malos momentos de la ciudad, sus crisis y sus cambios. Por supuesto, hoy la ciudad es mucho más grande que durante mi niñez, y vive un proceso de crecimiento acelerado. Eso representa mayores complejidades, nuevos desafíos y muchas oportunidades”, planteó quien desde el 10 de diciembre último es el gobernador de Chubut, después de haberse desempeñado entre 2007 y 2011 como intendente comodorense.
“Comodoro Rivadavia, en los últimos años, mejoró sensiblemente en cuestiones de infraestructura, con la concreción de obras emblemáticas que configuran una plataforma para su despegue y para solucionar los déficits que todavía quedan pendientes. La ciudad tiene un enorme potencial para seguir creciendo. Pero esta expansión debe implicar una mejora en la calidad de vida de su gente, mayores oportunidades de progresar y de consolidar una sociedad más justa y equitativa. Comodoro está indiscutiblemente llamada a ser líder de la región, pero esto requiere del esfuerzo de todos y cada uno de los comodorenses”, consideró.
- Teniendo en cuenta sus objetivos políticos, ¿cuáles son las principales necesidades para Comodoro y de la zona sur de la provincia?
Comodoro, y en general toda la región sur de la provincia, tienen la necesidad de profundizar el proceso de diversificación. La economía regional debe sustentarse en otros factores, además de la actividad petrolera, que presenta precios oscilantes y además es un recurso no renovable. Hay que aprovechar, sí, los tiempos de bonanza para construir con la mirada puesta en el futuro.
La ciudad tiene que mirar hacia algunos de sus activos más importantes, que hoy quizás están eclipsados por la vorágine petrolera. El mar es quizás el mayor de los recursos que Comodoro todavía no aprovecha a pleno, con su enorme potencial para la actividad pesquera, la investigación y el desarrollo de energías alternativas –como por ejemplo la extracción de hidrógeno para ser usado como combustible-, la potenciación del puerto con la culminación del Corredor Bioceánico, o la consolidación del turismo a partir de las áreas protegidas marinas y costeras.
Otro punto fuerte que Comodoro puede fortalecer tiene que ver con la gran capacidad tecnológica instalada, el excelente nivel técnico de los recursos humanos y la experiencia en la prestación de servicios, todo ello derivado de la industria petrolera. Aquí existe la posibilidad de aprovechar esos recursos en el desarrollo de otras actividades, como la constitución de Pymes de base tecnológica, el desarrollo de centros de investigación, o la convocatoria de eventos académicos y empresarios que proyecten a la ciudad a escala nacional e internacional.
También es importante rescatar el orgullo y la identidad de los nacidos en esta tierra. Quizás por la particular geografía de Comodoro, o por su historia de haberse nutrido de distintas corrientes migratorias, a los habitantes de esta tierra a veces les cuesta sentirse comodorenses y reconocer que este es el lugar donde vivirán sus hijos y sus nietos.
Hay una cultura “de paso” muy arraigada, que con los años habrá que cambiar para que Comodoro se consolide como ciudad, pueda pensar en proyectos a futuro, cambie su fisonomía urbana, incorpore espacios de recreación y fortalezca su tejido social.
- ¿Entiende que el desafío es conseguir que las grandes corporaciones (petroleras, financieras, empresariales) se hagan cargo de su responsabilidad social empresaria?
Ese es precisamente uno de los puntos en los que estamos trabajando en este momento a nivel nacional, a través de la OFEPHI (Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos). El Estado debe velar para que las empresas cumplan con todas sus responsabilidades, que van desde pagar impuestos como corresponde hasta hacerse cargo de los pasivos sociales y ambientales que generan.
Hay que tener en claro que toda actividad económica tiene su impacto sobre la comunidad en la que se desarrolla, y hoy en día está muy claro el concepto de que las empresas deben procurar que ese impacto sea el mínimo posible y trabajar por la remediación de las consecuencias de su trabajo.
Esto –vale la pena remarcarlo- no sólo beneficia a la comunidad, sino que le da características de sustentabilidad a cualquier emprendimiento, ya que le permite extenderse en el tiempo a partir de una convivencia armónica con el entorno.
También en este sentido es importante el aporte de la comunidad. Hay que profundizar los mecanismos para que la gente tenga acceso a la información y a las instancias de decisión. De esta manera, se construirá una red muy poderosa de control social, transparente y participativa. Es necesario para la democracia que los hombres y las mujeres tengan muy bien identificados cuáles son sus derechos, quiénes son los que los afectan y de qué manera pueden hacerlos valer.
- ¿Cómo se profundiza el diálogo Nación, Provincia, municipios, si se proyecta a Comodoro Rivadavia como ciudad líder de la Patagonia?
Cada cual tiene un ámbito de acción, un lugar que le corresponde. Lo bueno de este momento histórico es que, luego de unos cuantos años, todas las instancias de poder estamos trabajando juntas, tirando para el mismo lado.
Esta sinergia permitirá que los proyectos se lleven a cabo, que no se demoren las soluciones. Por nuestra parte, desde el gobierno provincial, hemos fijado como objetivo prioritario el trabajo junto con los municipios, recabando necesidades y articulando políticas y, a su vez, la interlocución nacional para obtener el apoyo que muchas veces hace falta para llevar a cabo los proyectos.
Chubut y la Patagonia en general necesitan que Comodoro sea líder, y el país se beneficia con ese liderazgo. Pero, fundamentalmente, los principales beneficiarios serán los mismos comodorenses, que verán mejorar su calidad de vida a partir de que a la ciudad se le dará lo que le corresponde.
- ¿Cómo se imagina Comodoro Rivadavia en 20 años?
Comodoro tiene que ser un punto de referencia mundial en lo referente a energía, a desarrollo tecnológico, a investigación, a cuidado ambiental. El gran desafío es darle trascendencia a ese liderazgo regional que ya tenemos, para proyectarnos a escala continental primero e internacional después.
Por supuesto, esto implicará profundizar un proceso de transformación de la ciudad, para que acompañar a esa dinámica inevitable con una infraestructura y servicios acordes con el rol protagónico que le espera.
- Desde su lugar como gobernador, ¿qué proyectos va a destinar para poner en marcha en Comodoro?
Desde el gobierno provincial tenemos pensado acompañar todas las iniciativas que surjan de las necesidades concretas de los comodorenses. Por ejemplo, en coincidencia con este nuevo aniversario de la ciudad, vamos a estar entregando equipamientos destinados a mejorar el sistema de emergencias en salud.
También planeamos mejorar la cuestión de la seguridad, que es algo que preocupa a las familias de Comodoro. Para eso encaramos una reforma de la institución policial, que incluye la creación de una Escuela de Policía con sede en la ciudad, además de incentivos para que haya más personal en las calles.
Además, vamos a profundizar las políticas destinadas a la contención social, con especial hincapié en los jóvenes, brindándoles apoyo y posibilidades de desarrollarse en un entorno sano, de estudios y de trabajo.
Otro de los ejes de nuestro trabajo tiene que ver con la logística y la infraestructura.
La obra de terminación de la ruta 40 que ya está en marcha permitirá concluir el Corredor Bioceánico. Esto, sumado al proyecto de establecer una línea naviera, le dará una dinámica muy interesante a la ciudad, además de impactar directamente en el bolsillo de los comodorenses al reducir los costos de traslado de mercaderías.
Además, por supuesto, pensamos apoyar todo lo que tiene que ver con la formación de recursos humanos acordes con las necesidades de la ciudad, el desarrollo tecnológico, la conservación del medio ambiente y la diversificación de la economía local.